El Pagoda (W113 SL) de Jorge Pacheco
Jorge Pacheco · Tlaquepaque, Jalisco
Jorge Pacheco, de Tlaquepaque, Jalisco, nos cuenta la historia de su Pagoda (W113 SL) (1965): cómo lo consiguió, qué le ha hecho y por qué no lo vendería.
Todo empezó con una foto vieja y una promesa a medias. Años después, el coche llegó a la cochera con más óxido que pintura, pero con los números correctos y una historia que valía la pena rescatar.
El proceso fue largo: noches de domingo, refacciones que llegaban de Alemania en cajas a medio aplastar, y más de un mecánico que prefirió no meterse. Pero poco a poco la estrella volvió a brillar.

Un Mercedes viejo no se compra: se adopta. Y como toda adopción, te cambia a ti más de lo que tú lo cambias a él.
La primera salida
La carretera hacia Cuernavaca fue el bautizo. El motor empujaba parejo, la dirección pedía atención y, por primera vez en mucho tiempo, el coche se sentía vivo. La comunidad nos recibió con aplausos y bromas sobre el consumo de gasolina.

Hoy el coche sale los fines de semana, va a las rodadas y junta a la familia. No es perfecto —ninguno lo es— pero es nuestro, y eso lo vale todo.
Galería
El Pagoda (W113 SL) de Jorge Pacheco: foto 1
El Pagoda (W113 SL) de Jorge Pacheco: foto 2
El Pagoda (W113 SL) de Jorge Pacheco: foto 3
El Pagoda (W113 SL) de Jorge Pacheco: foto 4
El Pagoda (W113 SL) de Jorge Pacheco: foto 5
El Pagoda (W113 SL) de Jorge Pacheco: foto 6