Cómo llegó el W123 a México (y por qué se quedó tantos años)
Historia comercial del W123 en México · 1976–1986
1976–1986 · Publicado el 3 de junio de 2025 · 18 min de lectura

Una investigación de la comunidad sobre la importación y armado local del W123. Distribuidores oficiales, modelos disponibles, modelos no disponibles, precios reales en pesos de la época y por qué se volvió un mito.
Todo empezó con una foto vieja y una promesa a medias. Años después, el coche llegó a la cochera con más óxido que pintura, pero con los números correctos y una historia que valía la pena rescatar.
El proceso fue largo: noches de domingo, refacciones que llegaban de Alemania en cajas a medio aplastar, y más de un mecánico que prefirió no meterse. Pero poco a poco la estrella volvió a brillar.

Un Mercedes viejo no se compra: se adopta. Y como toda adopción, te cambia a ti más de lo que tú lo cambias a él.
La primera salida
La carretera hacia Cuernavaca fue el bautizo. El motor empujaba parejo, la dirección pedía atención y, por primera vez en mucho tiempo, el coche se sentía vivo. La comunidad nos recibió con aplausos y bromas sobre el consumo de gasolina.

Hoy el coche sale los fines de semana, va a las rodadas y junta a la familia. No es perfecto —ninguno lo es— pero es nuestro, y eso lo vale todo.
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Créditos
- Producción: Equipo editorial
- Fotografía: Jorge Pacheco